tal vez soy tonta por confiar cuando era mejor no hacerlo y tal vez soy tonta por confiar cuando los antecedentes apuntaban a un camino que no tenía salida.
escondo la falsa seguridad bajo una capa de maquillaje con la que siempre acostumbro a salir, con la esperanza de que me dé esa confianza que no he sabido encontrar por mí misma tras unos vaqueros y el reflejo de un espejo. tal vez es por eso por lo que no tarda en desmoronarse tras un par de arañazos que hacen cortar el contacto con cualquier piel.
y sé que a veces soy aún un poco niña y que siempre confío un poco de más en aquellas historias que siempre me hacen sentir como en casa, incluso cuando no debería. la palabra ilusa me cubre las estrías de tinta que se pierde más allá de la piel.
a pesar de todo, aunque las promesas se rompan en pedazos y duelan tanto que el petricor acompañe a la noche, intentaré pasear al ritmo de melodías de guitarra que me hagan viajar hacia otros destinos más felices y me perderé entre las guerras de Benedetti.
tal vez,
con suerte,
no necesitaré ningún pincel
para pintar las gotas de lluvia
que se deslizan por mi piel
de colores cálidos
y el sol venga
de la mano de mejores noticias
por la mañana