sábado, 13 de junio de 2020

promesa


ahogaste las palabras
bajo una promesa
sin esperanza.

y tanto tú 
como yo
pensábamos
que esta acabaría cumpliéndose
y que ambos estaríamos orgullosos
perdiéndonos de la mano
por las calles de esta ciudad. 

hoy, los meñiques se han roto
ahogando el canto que prometían. 

las palabras se han hundido en la arena
a la espera de que unas manos
quieran
(y puedan)
llevarlas de vuelta a la superficie. 

el viento arrastra 
una piel erizada 
que no encuentra el cartel de camino a casa
y que no hace más que perderse
entre metáforas e hipérboles 
de melodías con sonido ahogado. 

las manecillas del reloj
han salido disparadas a contratiempo
buscando el momento en el que
accionamos el cronómetro. 

y sigo caminando
de la mano de la brisa
con un mapa en las manos
que apunta a todas partes menos a casa
y unas notas de piano
que sonaron por primera vez
en una noche de febrero,
preguntándome por qué
mi piel
no es capaz de aguantar 
toda la tinta
que derramó tu promesa rota
y por qué el tobogán de mis mejillas
es incapaz de borrar el rastro
que la poesía deja a mis pies
buscando la salida 
de este túnel

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