este es el rincón al que acudo cuando siento que la mala energía me arrastra, cuando no sé cómo escapar por más brazadas que dé. me pasé por aquí hace poco, y hoy vengo escribiendo la segunda parte de mi última visita.
esto se ha convertido en una huida. todavía, casi un año después, quiero enfrentarme a ello, pero siento que no tengo fuerzas para hacerlo. he intentado poner distancia entre nosotros para poder respirar bocanadas de aire fresco y renovar los pensamientos que chocan en mi mente, pero es imposible. siempre vuelves de alguna manera, con las creencias equivocadas. y me pregunto si soy yo, que soy muy buena actriz, o si eres tú, que todavía buscas una forma de acabar de sanar la herida mientras buscas otra mano a tientas al otro lado de la cama.
sí, yo también quiero cerrar el círculo. llevo queriendo hacerlo mucho tiempo, pero ahora, al ver que el reencuentro es más inminente que nunca, me ha entrado más miedo. quiero quedarme en casa, quiero no tener que pensar en ello, y quiero huir en dirección contraria hasta toparme con el final de la carretera.
tal vez no soy la única que se siente así, como he estado pensando desde el momento en el que me despedí de ti en el andén del tren. si es así, la verdad es que me consuela un poco, no te voy a mentir. aun así, me da rabia que pienses que no me he preocupado y que lo único que hice fue desaparecer, porque la realidad es mucho más complicada que eso. me perdí en mí misma buscando la manera de cerrar este círculo, de acabar con esta etapa para quedarnos con aquellas cosas buenas y con los gustos que siempre compartimos, pero tengo tanto miedo que este muchas veces actúa por mí y me paraliza por completo.
he estado meses buscándote y llamándote a voces sin hacerlo para ver si así tú venías a buscarme y no tenía que hacer de tripas corazón para ir yo en tu dirección. y es que sí, sé que me hago la valiente y que doy una imagen de mí misma en la que siempre estoy feliz y alegre y disfrutando, nada más lejos de la realidad. hace mucho tiempo que aprendí a dejar algunas inseguridades por el camino, pero otras muchas se quedaron a mi vera, acompañándome en el resto del camino, y siguen agujereándome la piel cada día, sobre todo cuando pienso en ti.
he intentado dejarlo y dejarte ir, pero siempre hay algo que me hace volver a caer en este bucle. y ya estoy harta. sé que no hay otra salida, pero también sé que no estoy preparada para ello y que, cuando pase, se derramará más de una lágrima.
supongo que debería alegrarme por hacerte creer que todo está bien, y que meses después no te sigo pensando. supongo que eso era lo que quería desde el principio: que consiguieras ser feliz y que encontraras a alguien que te diera todo lo que merecías, incluso si yo acababa hiriéndome más a mí misma en el camino.
por lo menos, algo ha salido bien de todo esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario