por primera vez en mucho tiempo,
a causa de las metáforas perdidas
y las paradojas faltas de antonimia.
Hace tiempo que me perdí en este camino de guijarros,
y la arena se niega a dibujarme el camino a casa.
Me busco en galerías de arte,
en viajes al pasado
y en detalles perdidos en el tiempo
con un par de carcajadas
y unas manos que se aferran a la primera piel que encuentran.
No me sueltes, suplica,
que a lo mejor me caigo.
Y no sé a dónde demonios
me llevará esta venda sin rumbo,
pero supongo que
en medio de toda esta confusión
con olor a petricor
me dejaré llevar por las olas del mar
y sumiré la cabeza bajo la sal
para que el frío despierte mis entrañas
y aleje todas esas nubes
que llaman cada día a mi puerta.